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Notas Fotografiar en RAW o JPG: ¿cómo afecta a mis fotografías?

Fotografiar en RAW o JPG: ¿cómo afecta a mis fotografías?

Por Claudia Rodríguez, 13 de diciembre, 2017
Fotografiar en RAW o JPG: ¿cómo afecta a mis fotografías?

 

 

Existen varios tipos de archivos digitales para imágenes, cada uno de los cuales es utilizado para diferentes finalidades según sus características. Una primera clasificación la encontramos en dos formatos: los archivos que se comprimen (JPG) o los que no tienen compresión (RAW). En esta nota hablaremos de cuáles son las diferencias entre estos dos, sus ventajas y desventajas para que puedas elegir el que más te convenga para tus fotografías.

 

 

El formato RAW es también conocido como el negativo digital.

 

 

El primero, por sus siglas en inglés, Joint Photographic Expersts Group, es el nombre del archivo que se le dio a raíz de un grupo de expertos en fotografía que crearon un estándar de compresión y codificación de archivos de imágenes fijas. El archivo JPG se caracteriza por ser comprimido y muy comúnmente utilizado por el poco peso o espacio de memoria que ocupa, lo que facilita su portabilidad y envío.

 

 

Con el formato RAW conservas tu archivo digital original, sin variación.

 

 

El segundo, el RAW (en realidad es un grupo de archivos tipo RAW) que se traduce en español como “crudo”, es también conocido como el negativo digital. Es un archivo de imagen que contiene toda la información o datos capturados por el sensor CCD de la cámara. Este puede llevar o no una compresión de datos, pero sin pérdida de información. En Sony este formato tiene las siglas ARW, pero para los efectos de esta nota, seguiremos hablando de RAW.

 

 

La ventaja principal es que la calidad de la imagen en el formato RAW será siempre superior a la de la JPG, que es un formato comprimido.

 

 

El formato JPEG es un archivo comprimido universal, que se guarda en la memoria de la cámara con ciertos datos predefinidos por tu equipo como balance de blancos, saturación, exposición o contraste entre otros, razón por la cual contiene menos información que un RAW, en el que todos estos parámetros es necesarios ajustarlos en postproducción con el software adecuado. Si eres usuario de Sony Alpha, lo ideal es que utilices Capture ONE que trae incorporado el IDC (Image Data Converter). Si quieres más información puedes ver el videotutorial de Sony donde te enseñan cómo editar tus imágenes RAW fácilmente con el IDC fácilmente.

 

¿Qué es la compresión y cómo afecta a mis fotografías?

 

La compresión es una reducción del tamaño (peso) del archivo en el volumen de datos de la imagen, empleando una menor cantidad de espacio en la memoria, lo que afecta directamente la calidad de la imagen. Es decir, a menor peso, menor calidad de imagen. En tal sentido, si planeas dedicarte a la fotografía y deseas sacarle el mayor provecho a tus imágenes, te recomendamos disparar en RAW.

 

Por otro lado, existe un modo donde puedes disparar en ambos formatos de manera simultánea, RAW y JPG en resolución alta, lo cual hace que puedas tener ambos tipos de archivo y no tienes necesidad de convertir tu imagen para reducirlo de tamaño en caso que necesites montar las fotos en tus redes sociales, por Internet o simplemente para enseñarlas en un portafolio digital, donde no se requiere tanta resolución.

 

Ventajas y desventajas del RAW y el JPG

 

Lo primero que debes saber es que al fotografiar en RAW conservas tu archivo digital original, sin variación, sin alteración y sin pérdidas de calidad. Este registro no es posible modificarlo, ya que se trata de un negativo digital, que requiere ser procesado y revelado en un software de edición (Capture One, Light Room o Photoshop), para luego exportarlo a un formato que se ajuste a tus requerimientos y usos de la fotografía.

 

En ese sentido, la ventaja principal es que la calidad de la imagen en el formato RAW será siempre superior a la de la JPG, que es un formato comprimido.

Cuando disparamos en RAW, se guarda la foto tal y como se ha tomado, sin ningún tipo de filtro de mejora. En este fichero fuente, no solo se registran todos los datos de la imagen, sino también todos los posibles valores, en consecuencia, a primera vista la iluminación va a depender de la exposición que hicimos, se verán los colores más neutros y menos saturados. El archivo RAW al conservar toda la información y al tener hasta 48 bits/píxel (16 por canal), brinda una mayor profundidad de color, lo que permite la posibilidad de levantar o rebajar luces en casos de sobre o subexposición. Mientras que con un archivo JPEG, de sólo 8 bits/píxel por color (RGB – Rojo, verde y azul) no es posible hacer los mismos ajustes que con el formato RAW.

 

 

El RAW es un formato muy versátil, te ofrece muchas posibilidades al momento de editar, como ajustar el balance de blancos, la exposición, recuperar zonas, aumentar o disminuir contraste, corregir tonalidades, sombras y luces, ya que contiene muchísima información manipulable para obtener un mejor resultado en tus fotografías. Con él puedes obtener la más alta calidad de detalles, mientras que al formato JPEG tiene una compresión con pérdida de detalles, para reducir el tamaño (peso) del archivo.

El formato RAW ocupa más espacio.

 

Ahora bien, también hay desventajas en ambos archivos dependiendo desde el punto de vista con el que se mire. Si eres un aficionado a la fotografía quizás el formato JPG te atraerá mucho más porque ocupa menor espacio de memoria y es universal, pudiendo leerlo sin necesidad de procesar primero el archivo en un software, pero la gran desventaja que tiene es que pierde detalles importantes de la imagen, ya que tanto el formato como la cámara aplican filtros (según ajustes en el equipo) para estabilizar luces o exaltar colores.

 

Por otro lado, el JPEG se va a seguir comprimiendo cada vez que lo abrimos en cualquier programa de visualización y edición de imágenes, lo que acarrea una constante pérdida de calidad, lo cual es otra de sus desventajas. En el caso del RAW, la desventaja principal es que ocupa muchísima memoria en tu disco duro y el archivo puede ser 5 veces más grande que el archivo JPG, lo cual implica que tengas que invertir mucho más en almacenamiento.

 

¿Qué es mejor en mis fotografías: RAW o JPG?

 

En conclusión, al comparar los dos formatos, vemos que ambos tienen sus ventajas y desventajas. Con el RAW, al no comprimirse, automáticamente obtenemos toda la calidad de imagen posible, pero ocupa mayor espacio en la memoria y es necesario editarlo con un software específico tal como Capture One, Photoshop o Lightroom, entre otros.

 

Mientras que un JPEG ocupa menor cantidad de espacio, es universal y se puede abrir y leer con cualquier programa de edición de imágenes. El RAW permite cambios posteriores, ajustes y mejoras como darle más luz al poder controlar la exposición, cambiar el balance de blanco para darle calidez o más frío, aumentar o disminuir la saturación para resaltar tonos, reducir el ruido y convertir una foto en blanco & negro o color. Mientras que con el JPEG estas mejoras nos van a llevar mayor cantidad de horas de edición y no siempre es posible obtener resultados favorables, aunque su calidad no es tan notable como la que producen las imágenes en RAW mucha gente las utiliza por su practicidad y facilidad en el manejo.

 

 

Puedes usar la opción de guardar ambos formatos.

 

 

Mi consejo es utilizar siempre la mejor resolución, tamaño y formato que te permita tu cámara, es decir el RAW. Toma en cuenta que nunca podrás aumentar de tamaño y de calidad una foto hecha en baja resolución, por ejemplo, si tomas una foto en JPG baja, no puedes subirle ni el tamaño ni la calidad, pero siempre podrás rebajarle tamaño y adecuarla a un formato menos pesado si la tomas en RAW. Si tu objetivo es hacer fotos de una fiesta personal para el recuerdo y no tienes pensado ni siquiera imprimir una sola foto, puedes hacerlas en JPG, pero si te piensas dedicar a la fotografía de bodas o de cualquier otro género, debes utilizar siempre el RAW para sacarle mayor provecho a las imágenes.

 

Tienes también la opción de hacer ambos formatos si tu cámara te lo permite.  La desventaja es que se sacrifica un poco de memoria y no podrás hacer tantas fotos como quieras, pero el resultado será luego recompensado ya que siempre podrás tener un archivo de muchísima más calidad que si las haces en baja resolución.  En conclusión, es cuestión de criterio y es una decisión muy personal si prefieres trabajar en JPG o RAW, pero si vas a dedicarte profesionalmente a la fotografía te recomiendo ampliamente que siempre fotografíes todo tu trabajo en RAW para obtener mejores resultados.

 

 

*La disponibilidad de los productos aquí mostrados varía entre localidades. Para más información de su existencia por favor ingresa al Website de Sony de tu país.

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